26 de febrero de 2016

Canción de Leche y Pañales - Capítulo 15




Jackie



Jackie se despertó en su cuna. Estaba muy adormilado, pero bostezó sonoramente y se desperezó contra los barrotes. El chupete se le cayó al hacerlo, de modo que lo buscó en la oscuridad y se lo volvió a poner en la boca. Cogió a Ronnie y gateó hasta el vigila-bebés, que estaba colgado en una de las esquinas de la cuna.
-Mami, estoy despierto –le dijo.
Suponía que lo iba a escuchar su mami, pues Cindy había tenido que irse por la mañana. A Jackie le rugió el estómago. Tenía bastante hambre. Desde lo del hotel, sólo se alimentaba de teta, por lo que solía tomar mucho más que antes. Necesitaba la teta de su mami; que le acariciarse, le acunase y le diera golpecitos en su pañal mientras mamaba. Se palpó el pañal por debajo y se dio cuenta de que tenía pipí, por lo que antes de tomarse la teta, su mami tendría que cambiarlo. A Jackie le encantaba que le cambiasen el pañal, pero cuando sabía que después le tocaba teta, se mostraba inquieto, pues quería que le cambiasen pronto para poder engancharse al pezón de su mami. Se puso de pie en la cuna y fue cuando mami entró.
-Mami tengo hambre. Y pipí.
-¿Qué mi bebecito tiene pipí en su pañal? –le dijo mientras lo tomaba en brazos-. Pues vamos a cambiarle enseguida –le hizo cosquillitas en la barriga, que hicieron que Jackie se riera.
Mami lo tumbó en el cambiador y Jackie agitó sus piernecitas inquieto. Quería que mami lo cambiase pronto para poder tomarse la teta. Mami lo tranquilizó susurrándole y Jackie se abrazó a Ronnie, listo para disfrutar con el cambio de pañal. Mami le desabrochó suavemente los botoncitos del body y se lo sacó por su cabecita con mucho cuidado. Jackie se quedó desnudo solamente a excepción del pañal.se llevó las manos al mismo y empezó a mover su chupete. Mami abrió uno de los cajones del cambiador y sacó un pañal limpio. Lo dejó al lado de Jackie y empezó a quitarle el que llevaba puesto. Le desabrochó las cintas adhesivas. Jackie separó las manitas del pañal y estiró los brazos por encima de su cabeza mientras mami le seguía cambiando. Le levantó las piernecitas y extrajo su pañal mojado. Después empezó a limpiarle cuidadosamente antes de ponerle el otro pañal. Cuando ya estuvo limpio, mami le volvió a levantar las piernas, le pasó el pañal por detrás y luego por delante, y cuando estuvo ajustado a su cintura, se lo apretó muy fuerte. Jackie ya estaba cambiado. Agitó sus piernecitas y sus bracitos y sonrió desde detrás de su chupete.
Mami fue hasta el armario y volvió con un pijama mono de color azul. Le encantaban esos pijamas, pues eran muy cómodos y se sentía muy a gusto con ellos. Le encantaba andar (o gatear) por la casa con ellos. En ese momento, le rugió la barriga.
-Mami, quiero teta –le dijo cuando llegó con el pijama.
-Sí, Jackie. Ya lo sé –le dijo mientras le acariciaba el pelo -. Y mami te va a dar de su tetita después de ponerte el pijamita, ¿vale, mi amor?
-Vale –dijo sonriendo.
Mami le levantó una pierna a Jackie y le paso una patita del pijama. Después hizo lo propio con la otra. Le levantó la espaldita y le paso la parte del pijama por detrás. A continuación le pasó los dos bracitos por las mangas y le subió la cremallera de la parte delantera. Jackie se llevó de nuevo las manitas al pañal y rió. Mami le sonrió con mucha ternura y lo aupó en brazos y empezó a acunarlo. Jackie quería ya su teta. Mami lo llevó hasta el sillón de la habitación y se sentó en él en su regazo. Le quito el chupete suavemente y Jackie empezó a hacer el gesto de mamar con la boca. Se puso inquieto y Ronnie cayó al suelo, pero a Jackie no le importaba. Lo cogería después. Ahora su prioridad era tomarse ya la teta. Mami se abrió la blusa y sacó su enorme teta llena de leche. Jackie se estiró hacia ella, pegó los labios al pezón, mami le sujetó su cabecita y Jackie empezó a mamar. Se tomaba la leche con mucha ansia, pues era de lo único que se estaba alimentando últimamente. Se acurrucó en su regazo y mami lo abrazó más. Jackie agarró la teta con sus manitas para colocársela mejor y siguió mamando. Le encantaba estar en ese sitio. La teta de su mami. sentía una pazo total enganchado al pezón y notando como la leche caía en su garganta y como los brazos de mami lo rodeaban y lo protegían. Mami empezó a darle golpecitos suaves en su pañal. A Jackie eso le gustaba mucho. Sentía que en ese momento era un bebé total. Necesitaba a su mami para alimentarse, para que lo cambiara y para todo. No podía hacer nada sin ella. Contento, siguió tomando teta. Cerró los ojos para disfrutar de esa sensación. Cuando los abrió, mami estaba mirando cómo se alimentaba de ella, como Jackie movía los labios enganchados al enorme pezón de mami y cogía el seno con sus manitas. Mami le sonreía con una ternura infinita y le apartó los mechones de su rubia melena que le caían por delante. Jackie estaba realmente a gusto. Se acomodó todavía más contra ella, de manera que ya no le hacía falta agarrar la teta con las manos para que le fuera más fácil mamar. Ahora era mami la que se sujetaba bien su teta para que Jackie estuviera más cómodo. Jackie estuvo mamando un buen rato más.
De pronto la puerta se abrió de repente. Jackie no se fijó en quién era, pues estaba mirando hacia la teta de mami.
-Señora Largue –dijo la voz de un hombre que no conocía-, soy el teniente O’Callahan, Distrito de Los Ángeles. Queda usted detenida como sospechosa del asesinato de Emma Blanc y Gertrudis Talafé. Tiene derecho a un abogado y a guardar silencio. Todo lo que diga podrá ser usado en su contra.
Jackie había oído las palabras del hombre pero no las había asimilado. De pronto, un policía que también había entrado, levantó a su mami y otro lo cogió a él por la cintura y empezó a separarlo de la teta de mami. Pero no lo lograba. Jackie estaba unido con sus labios al pezón de mami. El policía tiraba y tiraba, pero la boca de Jackie no se separaba de la teta de mami. Jackie no la mordía ni hacía más fuerza que de costumbre. Simplemente no se separaban. Jackie estaba unido a su mami por algo muy fuerte. Sin embargo, haciendo un esfuerzo descomunal, los policías consiguieron separar a madre e hijo por fin
-¡¡¡¡MAMIIIIIIII!!!! ¡¡¡No os la llevéis!!! ¡¡¡¡MAMIIIIIIII!!!!! –el policía lo puso en brazos de Sara, una de las criadas que había entrado junto con los policías. También estaba Gertrudis, el ama de llaves.
-¡¡Mi bebé!! ¡¡¡Soltad a mi bebé!! –gritaba su mami intentando zafarse de los brazos del policía. Todavía tenía la teta fuera y goteaba leche-. ¡¡¡Soltadlo por favor!!! ¡¡¡Soy inocente –en ese momento, entre el policía y el primer hombre que había hablado, empezaron a ponerle unas esposas-.  ¡¡¡Dejad al menos que termine de darle la teta!!! ¡¡¡MI BEBEEEEEEEEEE!!!!
Jackie de pronto comprendió lo que pasaba. Se puso muy, muy inquieto. Tanto como lo había estado a la entrada y a la salida del hotel. Se hizo pipí encima.
-¡¡¡¡¡MAMIIIIII!!!!! –gritaba en brazos de Sara, intentando alcanzarla con los suyos.
Los hombres se llevaron a su mami fuera de la habitación de Jackie.
-Quédense ustedes aquí –les dijo el último policía a Sara, que tenía a Jackie tomado, y que salía detrás de ellos.
Jackie estaba realmente asustado. Su mami no era una asesina. ¿Qué estaba pasando? Saltó de los brazos de Sara y fue hasta la ventana. Allí vio en la entrada un coche de policía y cientos de periodistas que se agolpaban en la puerta. Los dos policías y el otro hombre arrastraban a su mami por el jardín. Ni siquiera le habían dejado guardarse la teta. La metieron en la parte de atrás del coche abriéndose paso entre todos los periodistas que se agolpaban contra ellos y que siguieron agolpados contra el cristal una vez la puerta se hubo cerrado. El coche de policía salió muy rápidamente con las sirenas puestas y todas las furgonetas de los periodistas salieron detrás de él.
Jackie saltó de los brazos de Sara y empezó a moverse inquieto por la habitación. Se volvió a hacer pipí encima.
Su chupete. Necesitaba su chupete. Fue hasta el sillón donde mami había estado dándole la teta y se lo puso en la boca. De pronto se dio cuenta. Estaba sólo. Por primera vez en su vida, estaba sin mami y sin Cindy. Se puso muy muy inquieto y empezó a andar por su habitación de un sitio a otro. Se cayó y siguió gateando entonces. Sara lo observaba todo estupefacta, sin moverse.
No estaba mami. No estaba Cindy. Tenían que cambiarle el pañal. ¿Qué hacía? No podía razonar. Estaba en estado de shock. Se hizo caca encima. Se sentó en el suelo y dejó que saliera. Cuando se levantó para seguir gateando se dio cuenta que tenía un pañal con dos pipís y una caca sin quitar. Miró a su alrededor y vio a Sara.
-Cámbiame el pañal –le ordenó.
-Pero, señor… -balbuceó.
-¡¿No me has oído?! –le dijo-. Tengo pipí y caca en el pañal. Así que cámbiamelo. ¡Cámbiame el pañal! ¡¡Cámbiame!! ¡¡¡CÁMBIAME!!!
-Pero, ¿cómo…? –Balbuceó.
-¡Me subes al cambiador, me quitas este pañal y me pones otro! ¡¡Vamos!! –Se estaba enfadando. Y estaba muy inquieto por lo de mami.
Sara lo subió al cambiador. Torpemente, le desabrochó los botoncitos del pijama. Le soltó las cintas del pañal y se lo extrajo. Comenzó a limpiarle.
-¿Qué haces? –preguntó una voz a sus espaldas.
-Tenía caca y le estoy cambiando el pañal, María –le contestó Sara.
-¿Y por qué lo haces tú?
-No está Largue. No está Cindy. Alguien tiene que hacerlo.
-¿Pero sabes cambiar un pañal?
-No es muy difícil. Tengo un primo pequeño y se lo cambié una vez.
Sara terminó de cambiarle el pañal. Lo hizo bastante mal pero por lo menos tenía el pañal limpio de nuevo.
-Ahora méteme en la cuna –le dijo.
Sara lo cogió en peso y lo llevó hasta su cuna. Jackie no sabía si era porque habían arrestado a Mami, porque Cindy no estaba, porque le habían puesto un pañal bastante mal o por una combinación de las tres, pero el caso es que antes de llegar a la cuna se hizo pipí otra vez.
-¡Espera! –le dijo a Sara cuando estaba a punto de descargarlo dentro como si fuera una caja de patatas-. Tengo pipí otra vez.
-¡¿Mes estás tomando el pelo?! –le preguntó mirándole a la cara.
- No te estoy tomando el pelo –Jackie se enfureció-. Y será mejor que me vuelvas a cambiar el pañal y esta vez me dejes en la cuna y no abras la boca.
Sara lo llevó al cambiador. Le volvió a cambiar de manera torpe y lo llevó a la cuna. Cuando lo dejó dentro, Sara apagó la luz y salió de la habitación.
Jackie tuvo que taparse el mismo. Se puso bocabajo a la misma vez que se cubría con las sábanas. Se abrazó a Ronnie y se quedó durmiendo moviendo su chupete.
Lo despertó una mano conocida. Jackie abrió los ojos y vio a Cindy sonriéndole desde fuera de la cuna.
-¿Cómo está mi rey? –le dijo.
-¡Cindy! –Jackie se tiró a su cuello.
Cindy lo aupó y lo sacó de la cuna. Jackie vio que Sara también estaba en su habitación, lo que lo molestó un poco.
-¡Mi bebé! –dijo Cindy mientras lo acunaba-. ¿Cómo estás?
-Mal… -empezó a recordarlo todo-. Se han llevado a mami, Cindy. Y tú no estabas… Y… Y…
-Oh, no hagas pucheritos, mi amor –Cindy le limpió las lágrimas de los ojos con el dedo pulgar-. Que Cindy ya está aquí para cuidarte. ¿Tienes pipí?
-Sí…
-Pues venga, vamos a cambiarte ese pañal.
-¿Cuántos pañales va a usar hoy este niño? –preguntó Sara, que estaba de brazos cruzados observando la escena.
-Los que le hagan falta, Sara –le contestó Cindy-. Creo que tienes cosas que hacer. Te aconsejo que vayas a ocuparte de ellas.
-Tú no me mandas, Cindy –le contestó Sara de buena manera-. Será mejor que recuerdes…
-¡Eh Sara! –le cortó Jackie-. Será mejor que le hagas caso a Cindy y vayas a hacer lo que tienes que hacer. ¡Largo!
Sara lo miró, luego a Cindy, y salió corriendo de la habitación.
-No hacía falta eso, Jackie –le dijo Cindy, aunque sonreía, mientras lo llevaba al cambiador.
-No me gusta que te hablen así –le contestó-. En ausencia de mami, mandas tú. Díselo a todos cuando bajes.
Cindy lo tumbó en el cambiador. Le desabrochó los botoncitos del pijama y luego las cintas adhesivas del pañal. La manera de la que lo hizo Sara estaba a años luz.
-Oye, Cindy –le dijo Jackie mientras lo cambiaba-. ¿Por qué has tenido que irte?
Cindy suspiró y lo miró a los ojos.
-Mi madres se ha puesto muy enferma, Jackie. Me llamaron del hospital diciendo que la habían ingresado –le empezaron a saltar las lágrimas.
-¡Cindy! –Jackie se incorporó cuando Cindy le estaba limpiando y la abrazó. Ella le devolvió el abrazo-. Jo, Cindy… No llores…
-Ya está –dijo mientras se secaba las lágrimas-. Ya se me está pasando.
Cindy terminó de cambiarle el pañal y lo llevó hasta el sillón de donde lo habían separado de mami esa mañana. Allí, había un biberón. Cindy se sentó, puso a Jackie en su regazo, cogió el biberón y le acercó la tetina a los labios. Jackie la recibió encantado, y empezó a chuparla y a tomarse la leche. Prefería mil veces antes mamar de mami, pero estar recostado encima de Cindy mientras ella le sujetaba el biberón y Jackie la abrazaba por la cintura también hacía que se sintiese muy cómodo. Terminó de tomarse le bibe, Cindy lo aupó y comenzó a sacarle los gases. Cuando se tiró dos eructos lo llevó de nuevo hasta la cuna.
-Debes dormir mucho, Jackie. Mañana es un día muy importante.
-¿Qué pasa mañana? –preguntó una vez estuvo posado en el colchón de su cuna.
-Mañana es el juicio de tu mami, cielo. Y debes de ir.
Jackie se empezó a poner nervioso de nuevo, pero esta vez no mojó el pañal. No quería volver a salir de la Mansión Largue. Quería quedarse siempre allí. Con su pañal, su chupete, su cuna y abrazado a mami tomando su teta.
-No sabemos si tu mami va a volver a casa, Jackie –le dijo Cindy, que era como si le estuviese leyendo el pensamiento-. Las pruebas en su contra son muy fuertes; y es la única sospechosa ya que es la única persona que tenía acceso a todas las cámaras de seguridad.
-¡¡Pero mami es inocente!! –Jackie gritó y se le cayó el chupete.
-Ya lo sé, cielo –le dijo Cindy mientras le acariciaba un mechón de pelo de la frente y le volvía a poner el chupete que ella le había comprado en la boca-. Yo lo sé, ella lo sabe y tú lo sabes. Pero los jueces no y están deseando meterla en la cárcel, mi amor.
Se empezó a poner realmente intranquilo. Cindy lo notó y lo sacó de la cuna. Lo apretó contra su pecho y comenzó a acunarlo.
-Lo que es la vida, Jackie. Ayer teníamos a nuestras mamis con nosotros y hoy quizá estemos a punto de perderlas. Pero tranquilo, mi bebé. Yo no te voy a dejar sólo nunca. A mí chempre me vas a tener, mi amor.
-¡Y tú a mí, Cindy! –y se abrazó más fuerte a ella.
Allí, en sus brazos, se dio cuenta de que lo estaba pasando muy mal. Podría perder a su mami para siempre. Pero Cindy se estaba portando increíblemente bien con él. De pronto se puso en su lugar. Cindy si podría perder a su mami para siempre. Y estaba ahí con él. Dándole el biberón y cambiándole de pañal como a un bebé. Ella podría estar con ella, cuidándola ahora que le hacía tanta falta.
-Cindy –se quitó el chupete de la boca como hacía cada vez que tenía que decir algo importante-, no hace falta que te quedes conmigo esta noche. Ni que mañana vengas al juicio. Vete con tu mami, que te necesita más que yo.
-¡Oh, Jackie! –Cindy lo miró con una enorme sonrisa-. ¿De verdad que puedo?
-¡Claro que sí! Yo puedo pasar una noche sólo. Además, tengo siempre a Ronnie para que me haga compañía. Mañana que Sara me cambie el pañal como pueda y ya está. Intentaré no hacerme pipí esta noche.
-¡Gracias, Jackie! Eres un cielo, mi vida! –Y le dio un sonoro beso en la mejilla que hizo que se ruborizase un poquito.
Cindy lo abrazó. Lo dejó de nuevo en la cuna, lo arropó, le dio un beso en la frente y un tirón cariñoso del asa del chupete y salió de la habitación.
Al día siguiente, Jackie estaba cambiado (Sara le puso el pañal mejor que ayer pero aún le quedaba mucho por aprender a esa chica), se había tomado su biberón (Sara empezó a dárselo como pudo, pero Jackie, asqueado porque ella no paraba de querer meterle el bibe hasta la garganta, la echó y le dijo que ya se lo acababa él) y estaba en el carricoche listo para salir.
Había decidido que ya que el mundo sabía que llevaba pañales, usaba chupete e iba en carrito, no había ninguna razón para volver a tener que ir con un traje y sin su chupete.
-Pero, señor… –protestó Sara
-Nada de ‘’peros’’, Sara –contestó mientras le ponía el body y un peto de color azul-. En ausencia de mami, aquí mando yo. ¿Entendido?
-Sí, señor.
Salieron de la Mansión Largue y, para su sorpresa, no había ni un solo periodista esperando en la puerta. Debían de estar todos en el juicio de su mami. Jackie se alegraba. Odiaba a los periodistas. Aunque, según le dijo Cindy cuando le dio su nuevo chupete, no todos eran tan malos como los que Jackie había conocido. Así pues, no hubo ningún problema para llegar a la limusina que conducía Benson.
Durante el viaje, se sintió muy inquieto. No era consciente, o no quería ser consciente, pero era un día muy importante, pues quizá mami podría acabar en la cárcel. Se puso nervioso y empezó a mover su chupete más rápido, deseando no hacerse pipí, pues no sabía si podría sobrevivir a un nuevo cambio de pañal de Sara.
Al llegar a los juzgados, Benson aparcó en la manzana de atrás, de manera que Jackie puso subirse al carricoche con total tranquilidad. De pronto aparecieron cuatro hombres vestidos de traje que medirían unos tres metros cada uno. Detrás de ellos iba la ayudante de mami en Modas Largue; Alicia, recordó Jackie que se llamaba.
-Buenos días –saludó-. No nos conocemos pero a ellos sí que los conozco –le hablaba sólo a Sara-. Me llamo Alicia Sanders. Soy la ayudante personal de Karen Largue en Modas Largue. Os presento a Bartolo, Burtolo, Cartolo y… Bueno, éste seguro que tiene un nombre parecido. He pensado que después de los desagradables incidentes que ocurrieron en el hotel, os vendría bien llevar una escolta. Apartarán a todos esos pseudo-periodistas de la prensa amarilla y podréis entrar en el juzgado. Es la sala número 3. Hay que ver que prisa tiene la justicia cuando le interesa –añadió.
Los cuatro gorilas hicieron su trabajo igual de bien que Alicia. Les apartaron a todo el mundo y Jackie pudo entrar sin recibir flashes dentro de su carricoche.
Una vez en la sala de juicio, Jackie le dijo a Sara que lo sacase del carrito y lo tomase. Quería ver a su mami cuando entrase. Al poco, su mami entró por la puerta de la sala y recorrió el pasillo entre dos policías. Iba esposada y tenía un aspecto lamentable; despeinada y con la misma ropa que vestía cuando se la llevaron de casita.
Jackie se enfureció. No se sentía inquieto ni indefenso. Quería golpear a esos guardias. Y a los periodistas que había en la sala. Y a todos.
Llamó a su mami, pero entre el griterío que se montó cuando entró y que se habían sentado al final, ella no lo escuchó. Quiso bajarse de Sara y correr hacia ella, pero no le dejó. Furioso también con Sara, comenzó a mover su chupete y a hacer mucho ruido con él.
Durante el juicio, Jackie no entendía muy bien qué es lo que decían. Las palabras eran muy complejas para él. Sin embargo, nunca olvidaría el final. Cuando después de toda la perotata de los abogados, el juez declaró culpable a Karen Largue y la sentenció a 15 años de cárcel.
Jackie se puso aún más furioso. Se hizo pipí en el pañal. Era la primera vez que mojaba el pañal por estar furioso. Comenzó a saltar en su asiento. Los periodistas se percataron de su presencia y comenzaron a hacerle fotos a diestro y siniestro.
Todo iba muy rápido; mami se volvía a ir esposada y la marabunta de gente iba detrás de ellos. Jackie se guardó el chupete en uno de los bolsillos del peto por si se le caía y echó a correr detrás de ellos. Se coló entre las piernas y los cuerpos de la gente y casi llegó hasta su mami, pero unos brazos familiares lo rodearon. Se giró esperando encontrarse a Sara y soltarle una reprimenda, pero en su lugar, se encontró la cara hinchada por las lágrimas de Cindy.
-¡Cindy! –Jackie estaba incrédulo. Se lanzó a su pecho a llorar-. ¿Qué haces aquí?
-Verás, cielo –le contestó Cindy al tiempo que se le volvían a saltar las lágrimas-. No hay nada que pueda hacer ya por mi madre.

18 comentarios:

  1. Hola Tony, excelente, sigue la historia y sube un nuevo capitulo lo antes posible, que estoy super atrapado en la historia, saludos!!

    ResponderEliminar
  2. hola tony soy tu lectora fans gracias por continuar y espero que hayan mas capitulos estoy expectante por ver que sigue siempre apoyandote una lectora ab/dl

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola! Pues muchíííísimas gracias por tu apoyo, ya lo sabes :) El siguiente capítulo estará enseguida :)

      Eliminar
  3. No que horrible llore porque Los van a separar asi de Esa manera no se si seguir leyendola jackie no la Pasara bien sin su mama

    ResponderEliminar
  4. No que horrible llore porque Los van a separar asi de Esa manera no se si seguir leyendola jackie no la Pasara bien sin su mama

    ResponderEliminar
  5. No que horrible llore porque Los van a separar asi de Esa manera no se si seguir leyendola jackie no la Pasara bien sin su mama

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Daniela!
      No te `preocupes, amiga! Sigue leyendo el próximo capítulo cuando esté que la historia aún no ha terminado :)
      Decirte también que es un placer tener lectoras como tú que empatizan tanto con los personajes, de verdad :)))))))

      Eliminar
    2. Hola Espero Los otros capitulos con ansias, es solo que existen Los Buenos escritores que haces que El lector lleve la historia al Corazon. Bendiciones

      Eliminar
    3. Hola Espero Los otros capitulos con ansias, es solo que existen Los Buenos escritores que haces que El lector lleve la historia al Corazon. Bendiciones

      Eliminar
    4. Hola Daniela! Muchísimas gracias por tus palabras, también os llevo a todos los lectores en el corazón. Gracias por compartir mi amor por Jackie, Cindy, Karen y los demás personajes de esta o de otras historias :))))))))

      Eliminar
  6. Quiero leer el próximo capitulo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Quiero saber como sigue la hermana de cindy q es muy pequeña después de la muerte de su madre, me identifico mucho con ella porqué yo tambien uso pañales para dormir, aunque aveces no los mojo

      Eliminar
    2. Hola! Como ves, en este capítulo aparece otra vez Charlotte. Pero el próximo estará dedicado a ella y será un capítulo muy especial...

      Eliminar
  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  8. Hola Tony, sube el siguiente capitulo lo antes posible, porfis, que la historia esta super, me muero por saber que pasa, besos

    ResponderEliminar